Existen innumerables percepciones en torno al aprendizaje del idioma inglés; a partir de ellas, surge una lista interminable de cuestionamientos que generan solo confusión y surrealismo.

Quizá has tenido en mente algunas de las percepciones de las que te vamos a hablar con el fin de aclarar un poco el panorama:

El inglés es un idioma difícil de aprender

Este es un pensamiento equivocado muy común.

A nivel morfológico y general, el inglés es uno de los idiomas menos complejos de aprender. Uno de los mayores puntos a favor de su simplicidad es si tu lenguaje nativo tiene como base fundamental el latín, como el español, italiano, portugués, etc.; un gran porcentaje de las palabras en inglés tienen su derivación también en el latín, convirtiéndolo en un lenguaje “compartido”, por ende se facilita su aprendizaje. Depende de ti facilitarlo aún más: identifica tu motivación, genera hábitos de estudio, dedica el tiempo suficiente, práctica y llénate de creatividad; todas las herramientas de refuerzo son bienvenidas.

¿Escuchar música y ver películas en inglés ayuda en el proceso de aprendizaje?

¡Así es! Aprender inglés con música y ver películas en inglés es uno de los recursos más divertidos que tiene el proceso de aprendizaje. Mezclas entretenimiento y emociones con conocimiento, así estimulas tu cerebro y memorizas mejor. Es un buen sistema para identificar el contexto adecuado en el uso de determinadas expresiones y palabras. Potencializas tu poder de concentración.

Existen métodos que te enseñan en un abrir y cerrar de ojos

Falso. Sea cual sea tu afán y/o deseo por querer hablar inglés ya, la realidad es que no existen métodos ni fórmulas mágicas que te garanticen la comprensión y dominio de un idioma en cuestión de días. Pese a ser un idioma fácil de aprender, alcanzar tu meta toma su tiempo y gran parte de él depende de tu constancia y disciplina.

Basta con saber un número específico de palabras

Todo tiene una base y un idioma no es la excepción, pero recuerda que cuanto más amplio sea tu vocabulario, mayor será tu fluidez y dominio del idioma; una regla que cobija inclusive a tu lenguaje nativo, entre más enriquecido sea tu vocabulario, mejor será tu capacidad de comunicación; podrás defenderte con propiedad tocando el tema que sea. Mayor conocimiento, mayor seguridad y fluidez. Ni siquiera pienses en los límites, descártalos de raíz.

Deja a un lado las dudas y los temores acerca del idioma inglés, esos que condicionan tu decisión de empezar a estudiar ahora.

Cuando empiezas el proceso de aprendizaje automáticamente viene a ti el interrogante de ¿por qué no lo hice antes? Muchas veces dejamos de hacer las cosas o lo que es peor, ni siquiera lo intentamos por temores infundados casi siempre por nosotros mismo; temores como no lo voy a lograr, ya es tarde para esto, no tengo tiempo, es muy difícil, etc., pero una vez que das el paso, te das cuenta de que visualizabas el inglés como ese monstruo indestructible que nunca lograrías dominar y reconoces que estabas lleno de pensamientos errados, entonces empiezas a divertirte aprendiendo; tu motivación crece con cada palabra y norma gramatical que aprendes, con cada paso hacia adelante. Haces el inglés parte de tu rutina diaria, empiezas un viaje experiencial que potencializará tu vida al máximo.

El inglés solo representa cosas buenas para ti, es hora de empezar.

Comentarios: