Cuando Internet entró por primera vez en nuestras vidas, nunca pudimos haber imaginado cuánto iba a cambiar nuestro futuro, cómo nuestras costumbres más básicas iban a transformarse y cómo a partir de entonces todo se haría de una forma más fácil, rápida y novedosa. Desde buscar información, hasta trabajar, hacer las compras, interactuar con amistades o pasar el tiempo libre; hoy en día, nuestras vidas se pueden describir como vidas online. Con la expansión del acceso a conexiones y el mejoramiento de la calidad del servicio, en contraste con el aumento de costos, son prácticamente infinitos los confines que sobrepasarán las nuevas aplicaciones.

Lo que muchos olvidamos o quizá desconocemos es que nuestra apreciada world wide web surgió en el mundo académico y fue diseñada con propósitos educativos, no con la intención de transmitir música o películas. Aún así, la educación online (o e-learning) es un tema que divide la opinión de la gente. Como todas las batallas de innovación contra tradición, hay quienes están listos para adoptar los cambios, mientras que otros prefieren ver los toros desde la barrera, aferrándose al “como siempre ha sido”.

Sin embargo, no se trata de qué es correcto o incorrecto, sino de los pros y los contras. Puede que lo que para algunos venga como anillo al dedo, para otros se convierta en un esfuerzo hercúleo. Por eso, vamos a dejar que seas tú quien decida si la educación online es para ti.

Formato Tradicional Estudiar inglés por internet
Desplazamiento Tienes que estar físicamente donde el curso se imparta, ya sea en tu ciudad, fuera, o en otro país. Tienes que viajar hasta y desde cada una de las clases. Puedes ir a clases en cualquier universidad o institución del mundo, siempre que ofrezcan el curso. No tienes que desplazarte, viajar o dejar tu casa u oficina para tomar una clase.
Flexibilidad El horario de clase (días y horas) es fijo y determinado por parte de la institución, por lo general no es posible ajustarlo según tu disponibilidad. Puedes elegir cuándo ir a clase según tu agenda personal. No tienes que adherirte a un día u horario determinado, puedes acomodar las clases en la forma que mejor se ajuste a tus necesidades.
Asistencia En caso de que pierdas una clase, no hay forma de retomarla. Puedes pedir información a tus compañeros de clase, pero tendrás que esforzarte para ponerte al día. No existe el concepto de perder una clase, ya que eres tú quien eliges cuándo ir y los horarios no son fijos.  Además, algunos cursos te ofrecen la opción de ir a la misma clase tantas veces como quieras.
Autonomía El profesor determina qué hacer en cuanto al tema de clase y al orden que tienes que seguir para cada actividad. En este sentido, te ayuda a desarrollar tu conocimiento a partir de un nivel básico, de forma reflexiva. Por lo general hay un plan de estudio para guiarte en el proceso de aprendizaje, de la misma forma en que un profesor lo haría, pero tienes la libertad de elegir cómo lo haces, siempre que completes todas las actividades. Para que funcione, debes ser responsable y estar seriamente dedicado al curso. En este sentido, es mejor seguir las pautas y no apresurarse para evitar tropiezos.
Interacción Interacción total con instructores y estudiantes presentes en la misma aula. Oportunidad de hacer preguntas y participar en discusiones y otros momentos espontáneos durante la clase. Siempre que el curso tenga una plataforma sólida, puedes tener interacción total con profesores y estudiantes por vía VoIP y chat. En algunos casos hasta puedes usar una cámara e intercambiar video. Pero para que todo funcione bien, tu conexión a Internet tiene que ser buena. Los problemas de conexión pueden afectar la comunicación y hacer que tu experiencia (y tu rendimiento) sufra.
Tecnología Prácticamente no se emplea otra tecnología fuera de presentaciones PPT o videos, en dependencia de la elección personal del profesor. Los estudiantes usan la pizarra, sus cuadernos, libros y otros materiales que puede tengan que adquirir antes del comienzo del curso. Las clases pueden ser algo aburridas, según el instructor, por tanto, tienes que hacer un esfuerzo por prestar atención y tomar notas. En dependencia del curso que elijas, la plataforma de estudio puede estar llena de herramientas y utillajes diseñados para optimizar tu experiencia y potenciar tus resultados. No hay necesidad de comprar ningún material extra. De hecho, cuentas con funcionalidades multimedia que estimulan tus sentidos y distintas capacidades de aprendizaje, facilitando el afianzamiento de conocimientos y asociaciones que te ayudarán a recordar los conceptos más adelante.
Acceso al contenido de clase En caso de que tomes notas, puedes acceder a ellas en tu cuaderno, computadora o cualquier sitio donde decidas guardar la información. Con una conexión a Internet y tus credenciales, puedes tener acceso al contenido prácticamente desde cualquier parte – ya sea desde una PC o incluso un dispositivo móvil.
Actualidad/ Credibilidad Depende del maestro y la institución donde el curso tome lugar. El instructor debe estar dispuesto a reciclar contenido y mejorar su propio conocimiento para mantenerse al margen de las nuevas teorías y las últimas tendencias. Depende de la institución responsable por el curso. Ya que el aprendizaje online aún se ve a través de ojos predispuestos, no solo se esfuerzan por mantener el contenido del curso actualizado, sino que dan un paso más para seguir siendo competitivos y aceptados en el mercado.
Progreso Depende del grupo de estudiantes de la clase. Solo puedes avanzar si la mayoría del grupo va a tu ritmo. Puedes estar pendiente de tu progreso por medio de tus notas y la retroalimentación del profesor. Puedes aprender a tu propio ritmo, tomándote el tiempo necesario si un concepto te es difícil, o yendo más rápido si te resulta fácil. En los mejores cursos, puede que tengas herramientas para medir y hacerle seguimiento a tu progreso, como mostrar tu actividad reciente y proporcionar sugerencias  donde sea necesario mejorar.
Inversión Por lo general es más caro, ya que existen costos en los centros. También tienes que tener en cuenta costos indirectos, como gastos de transporte, meriendas, materiales, etc. Ofrece generalmente la mejor relación beneficio-costo, ya que no hay gastos indirectos relacionados y las instituciones tienen menos costos que cubrir.

Ten en cuenta que la educación en linea no está limitada a cursos de idiomas. Puede también incluir todo tipo de temas (arte, ciencias, programación de software y hasta manualidades), con distintos niveles de énfasis que pueden ir de una visión introductoria al tema, hasta una licenciatura, un MBA o un curso de extensión.

Sea cual sea el caso, asegúrate de buscar una institución que pueda entregarte las mejores herramientas, tecnología, profesores y programas de aprendizaje, así como servicio. Lee las opiniones de otros estudiantes para valorar tus opciones antes de tomar una decisión.

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