Al hablar de vicios y malas prácticas o malas costumbres, probablemente lo primero que te viene a la mente son cosas como comerse las uñas, fumar o hablar mal de otras personas. Es casi imposible encontrar a alguien que no haya sido presa de una mala costumbre, incluyendo aquellas relacionadas a los estudios. Sin embargo, es posible superar un vicio siempre que seamos capaces de identificarlo y tomar consciencia de como este nos afecta negativamente.

No es raro “matarse estudiando” para un examen y a pesar de todo esfuerzo, sacar una mala nota, lo que inevitablemente nos lleva a detestar una materia en particular, a perder el gusto por el aprendizaje y a sentir una enorme frustración e impotencia. En esos momentos es que comenzamos a construir aquellas falsas creencias de que no somos capaces de aprender una cosa determinada, de que no nacimos para esto o aquello, y así en adelante.

¡Nada de eso! Un resultado insatisfactorio podría ser simplemente el reflejo de la forma en que estás estudiando. Entonces, calma, porque juntos vamos a superar esto para que consigas potencializar tus esfuerzos y aprender de verdad el contenido. Y claro, ¡conseguir la mejor nota que te mereces!

Encontramos en AboutEducation.com estos tips para estudiar inglés: 4 malas costumbres de estudio que te incitamos a evitar a toda costa:

1. Estudiar de la misma forma para distintos tipos de exámenes

El Problema: Una prueba de gramática del colegio, por ejemplo, es totalmente distinta a un examen de acceso a la universidad. Si adoptas un único método de estudio para todo tipo de exámenes, estarás pasando por alto detalles importantes e exigencias de una evaluación específica, lo que podría costarte algunos puntos finales en el proceso. Cada tipo de prueba posee algunas estrategias que puedes aprender y dominar para salir mejor, como por dónde comenzar, cómo administrar tu tiempo, cuánto tiempo dedicar a cada cuestión, etc. Imagínate lo que podría suceder si dejaras el estudio de una prueba de entrada para el último momento, y tuvieras que aprenderlo todo en la noche antes del examen.

La solución: Antes de presentar cualquier examen, intenta descubrir qué tipo de evaluación será aplicada: ¿preguntas abiertas? ¿selección múltiple? ¿prueba práctica? ¿evaluación oral? En dependencia del tipo de prueba, hay una serie de ejemplos disponibles para que puedas prepararte con antelación. Se inteligente en tus opciones para que puedas estudiar de manera eficiente.

2. Hacer comentarios negativos sobre ti mismo

El Problema: ¿Sabías que, tal vez inconscientemente, creemos en todo lo que nos décimos a nosotros mismos? E incluso más si lo repetimos constantemente. Presta atención a cuántas veces dices cosas como: “¡qué tonto/a soy!”, “esto es imposible”, “odio el inglés”, “aprender inglés es demasiado difícil”, “yo no nací para esto”, “nunca voy a aprender a hablar inglés”… Eventualmente, después de repetir estos “mantras” muchas veces, tu cerebro va a captar el mensaje y con certeza sentirás el efecto en tus calificaciones.

La solución: Vigila tus palabras y pensamientos. Deja toda negatividad de lado y sustituye ese diálogo interno por pensamientos positivos. Cambia “odio el inglés” por “estudiar inglés me va a ayudar a conquistar las cosas que quiero conseguir” y “nunca voy a aprender a hablar inglés” por “sí voy a aprender a hablar inglés”. Créenos, después de un tiempo entonando tus nuevos “mantras”, comenzarás a confiar en estos mensajes positivos de la misma forma en que confiaste por años en los negativos. ¡Solo que los efectos van a ser muy distintos!

3. Estudiar con distracciones

El Problema: Si a toda hora vas a querer echar un vistazo a Instagram y no consigues resistir las actualizaciones de Facebook cuando deberías estar estudiando, tu chance de tener malos resultados en una prueba son altos. El objetivo principal a cumplir en el horario de estudio es aprender la materia de forma rápida y eficiente. Punto. Las distracciones externas, como tu teléfono o la tele, pueden dificultar tu proceso tanto como las distracciones internas, por ejemplo, quedarse pensando en alguien o preocuparte por qué vas a hacer el fin de semana.

La solución: Descubre la forma de estudio que mejor funciona para ti y no dejes esa rutina. Si te fue bien en una prueba después de haber estudiado en un lugar tranquilo o percibir que escuchar una música serena mejoró tu concentración, entonces repite esta fórmula de éxito.

4. Dejar el repaso para última hora

El Problema: Es simplemente imposible aprender nuevos conceptos un momento al otro. El verdadero aprendizaje consiste en entender la teoría y tener la oportunidad de ponerla en práctica hasta que no queden dudas sobre el conocimiento y este pase a ser algo natural. Y para adiestrarse es necesario tener tiempo. Repasar la material la noche anterior puede funcionar bien como una revisión, pero no como una sesión de estudio. De caso contrario, terminarás por memorizar la materia y en poco tiempo, olvidarla toda.

La solución: Varias semanas antes de la prueba, dale una ojeada a tu agenda y trata de reservar un tiempito todos los días para estudiar. Si dedicas al menos 20 minutos diarios, el día del examen estarás súper preparado.

Si aún no tienes certeza de cómo organizar tus estudios, no tienes que preocuparte, Open English te ayuda creando un plan de estudio semanal, con las actividades, lecciones y clases indicadas para que alcances los mejores resultados. Tú solo tienes que seguir nuestras indicaciones y poner simplemente dedicación de tu parte. ¡Te esperamos!