Pasar del dicho al hecho

Con el paso de los años y los diferentes roles asumidos, vamos generando hábitos que delinean los estilos de vida de cada individuo. El plano profesional y laboral no se escapan de ellos, dedicamos gran parte de nuestra existencia a desarrollarnos en estas áreas.

Muchos elementos que demandan nuestra atención, tiempo y dedicación intervienen en el día a día haciendo cada vez más difícil conservar el ritmo y desempeño laboral.

Es hora de hacer un pequeño alto en el camino y atender algunos consejos que pueden ser muy útiles para mejorar la productividad y retomar un ritmo constante en cada plano de la vida; consejos que te permiten optimizar el tiempo de manera tal, que hasta puedes dedicar un espacio del día para practicar y/o aprender el idioma inglés:

1. Madruga:

Las primeras horas de la mañana son perfectas para concentrarte, adelantar actividades y ordenar el día sin distracciones. Pero no olvides, organiza tu horario de sueño de tal manera que puedas dormir las 7 u 8 horas necesarias para conservar tu salud y mantener mente y cuerpo descansados y listos para asumir cada jornada.

2. Planifica el día:

Una buena agenda logra priorizar tus actividades, eliminar lo innecesario y asignar los espacios de tiempo a cada actividad. Lograrás identificar y agrupar lo urgente de lo importante y realizar con éxito todo lo programado.

3. Adecúa tu espacio de trabajo:

Un entorno agradable y organizado, con las herramientas indispensables para desarrollar tus actividades hará tu tiempo ameno y productivo sin pérdidas de tiempo y motivación.

4. Agiliza y optimiza:

Aumenta el ritmo en la respuesta de correos y llamadas sin extenderte innecesariamente. Define plazos de tiempo para estas funciones y respétalos, esto logrará que rescates algunos o muchos minutos del día que podrás asignar a otras prioridades.

5. Prepárate:

Una preparación profesional completa, ampliará la visión de  tu vida y de tu día a día. Generas criterio para decidir, responder, asumir, y sugerir de manera inmediata, incluir el dominio de otro idioma, preferiblemente del idioma universal de los negocios “el inglés” hace parte de estar bien preparado.

Organizar tu rutina y mejorar tu productividad está en tus manos, ya tienes una buena base para comenzar. Pon estos consejos en práctica y pronto notarás los resultados.