Suele pasar que en el colegio, la universidad y academias privadas se da mucha importancia a aprender la gramática inglesa.  Y es cierto que la gramática es la base de todo lo que se dice en un idioma.

Los profesores pasan horas explicando diferentes temas con terminología rara y los estudiantes reconocen que necesitan saber la gramática.

Sin embargo, muchas personas hispanohablantes no saben usar la gramática inglesa.  Quizás saben alguna regla pero no pueden aplicar este conocimiento a la hora de hablar, lo cual resulta en que no saben formar bien incluso las frases y preguntas más simples en inglés.

¿Por qué es así?

Hay 4 motivos principales:

  1. Se aprenden y se memorizan reglas de gramática
  2. La gramática se enseña de manera que no es natural ni lógica para el cerebro
  3. Las clases de gramática suelen ser aburridas
  4. Se aprende la gramática escribiendo

Como Neurolanguage Coach entiendo cómo funciona el cerebro y cómo puede aprender inglés de manera eficaz.  Y no es así.

Cómo no aprender la gramática inglesa

En primer lugar, tener que memorizar reglas de gramática es aburrido.  Si algo es aburrido, tu cerebro se desconecta y no aprendes.

Segundo, aprender reglas como si fueran ecuaciones de matemáticas no es cómo el cerebro aprende un idioma.  A menudo es difícil seguir lo que se te está explicando y si no entiendes, no aprendes.

Hacer ejercicios escritos sólo te ayuda a hacer ejercicios escritos, no a hablar el idioma.  También, si escribes oraciones según un ejemplo dado, lo haces copiando sin pensar.  Si no piensas en lo que estás haciendo, tu cerebro desconecta y no aprendes.

Además, el orden en el que se exponen los temas en los libros es poco lógico y muchas veces hace que el estudiante confunda diferentes conceptos de gramática.

Todo esto junto produce frustración y una sensación de no avanzar.

 Cómo aprender la gramática inglesa y poder aplicarla

La mayoría de las personas que aprenden inglés u otro idioma extranjero quieren poder hablar el idioma para comunicarse con otras personas.  Por lo tanto, aprender bien la gramática inglesa significa aprender a hablar correctamente.

Conclusión: no aprendas la gramática escribiendo; apréndela hablando.

No aprendas reglas de gramática sino cómo convertir tus pensamientos en español al inglés, informándote de antemano de cómo se distingue entre preguntas y frases, y entre oraciones positivas y negativas.

Por ejemplo:

Aprende que haber significa to have y que la terminación española “-ado” suele ser “-ed” en inglés.  Luego podrás decir oraciones como:

(yo) he trabajado I have worked

Infórmate de que para la negación (no he), have cambia a haven’t:

 (yo) no he trabajado I haven’t worked

Aprende que se invierte el sujeto (la persona) y la forma de have para formar preguntas y así podrás preguntar:

¿Has (tú) trabajado? Have you worked?

¿No has (tú) trabajado? Haven’t you worked?

Practica diciendo oraciones de este tipo en voz alta si estás solo o, si hay otras personas a tu

alrededor, en tu cabeza.

Notar que estás aprendiendo a hablar es mucho más motivador que escribir frases en un libro según un ejemplo dado.

Aprender la gramática inglesa aprovechando la habilidad natural de aprender del cerebro es la forma más fácil, más lógica y más divertida de hacerlo. 

Hablar con seguridad

Al fin y al cabo, hablar con seguridad es lo que quiere la mayoría de la gente que aprende inglés, y la gramática es necesaria para poder hacer esto.

Sin embargo, saber la teoría es una cosa; poder aplicarla y ponerla en práctica es otra muy distinta.  Por eso necesitas aprender la gramática de forma natural si quieres hablar con precisión y seguridad.

Gareth H. Jones es Neurolanguage Coach y creador de Inglés Naturalmente, el lugar donde los profesionales de habla española aprenden inglés naturalmente.

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