Ya encontraste el curso de inglés perfecto, tienes los profesores ideales, un método comprobado, estableciste un riguroso horario de estudio… ¿pero, por qué sientes que no avanzas?

A veces no bastan la buena pedagogía, tu determinación y el tiempo para aprovechar al máximo tu aprendizaje de inglés. Contar con un ambiente para estudiar te permita es clave para aprender rápida y eficazmente.

Ten en cuenta estos consejos y construye el perfecto ambiente para estudiar inglés.

1. Determina el lugar

Elige un sitio en tu hogar u oficina al que puedas tener acceso independientemente, sin incomodar a otras personas y donde puedas crear un espacio propio. Hay quienes prefieren un lugar “móvil” y estudian en una biblioteca, cafetería o incluso en un parque, pero ten en cuenta que habrá días en los que el estado del tiempo u otras condiciones podrían afectar tu acceso al estudio. Por tanto, trata de elegir una opción siempre accesible, idealmente en tu propia casa.

2. Claridad y ventilación

Cualquiera que sea el sitio que hayas elegido, asegúrate de que tenga buena luz y ventilación. Una mala ventilación puede ocasionar dolores de cabeza, cansancio y malestar general. Estar en un ambiente claro con una temperatura agradable facilitará asociaciones positivas y ayudará a memorizar el contenido repasado.

3. Disponibilidad de materiales

Asegúrate de tener todos los materiales necesarios, por ejemplo, un bloc o cuaderno de notas, lápices o bolígrafos, un rotulador fluorescente, buen acceso a Internet, diccionarios y tus notas de clase. Si utilizas herramientas online, asegúrate de guardarlas en tu navegador, dentro de tus favoritos o en un archivo de estudio.

4. Comodidad

Es importante sentarte en una silla recta y apoyarte en una mesa aproximadamente a la altura de tus codos (estando sentado), de forma que no provoque dolores en las muñecas o en hombros más adelante. Debes estar cómodo, pero la idea no es que te duermas. Mantén una buena postura y evita a toda costa sentarte en butacas grandes, o acostarte en sofás, tumbonas o camas, ¡y nunca apoyes tu laptop en tu regazo!

5. Personalidad

Ahora que tienes el espacio y el mobiliario, decóralo. Hazlo tuyo. Tu zona de estudio ideal debe ser acogedora y reflejar tu estética o preferencias. Cuelga algunas fotos (no tienen que estar enmarcadas), añade una planta o flores, o píntalo en tus colores favoritos.

6. Dile NO al “multitasking”

En la sociedad de hoy es casi imposible dejar de hacer “multitasking” (varias cosas a la vez). Estamos online 24×7, tenemos varias cuentas de correos electrónicos, somos madres o padres, profesionales y estudiantes al mismo tiempo… es difícil no estar haciendo varias cosas al unísono. Sin embargo, cuando estés estudiando, haz todo lo posible por llevar a cabo solo una tarea a la vez. Completa los ejercicios de principio a fin sin interrupciones, cada uno, sin mezclar distintos tipos de actividades.

7. Distracciones

Determina qué tipo de ambiente afecta tu aprendizaje. ¿Prefieres música de fondo o escuchar tu banda favorita a todo volumen con audífonos? ¿Prefieres silencio absoluto o ruido ambiental? Hay varias opiniones contrarias acerca de la influencia de la música o ruidos en estudiantes. Hay quienes insisten en que es bueno escuchar música para aprender y otros que argumentan que no es propicio. Es importante conocerte a ti mismo y saber qué funciona para ti. Por otro lado, hay distracciones indudables, como el uso de redes sociales: no revises tus cuentas ni tus correos mientras estudias. Usa Internet solo como herramienta investigativa para apoyar tu estudio, tal vez puedas bloquear el acceso temporalmente a tus cuentas para permitir un enfoque total durante el tiempo de aprendizaje. Mantente lejos de estímulos visuales (tener tu escritorio frente a una ventana que te permita ver qué pasa fuera podría distraerte).

8. Establece una rutina

Aunque la tecnología nos permita movilizarnos y contar con las herramientas necesarias para estudiar en cualquier parte y a cualquier hora, fijar horarios y desarrollar una rutina para estudiar ayuda a una mejor adquisición de conocimientos a largo plazo. Establece una agenda de estudio y síguela lo más rigurosamente posible. Comunícalo a tu familia, para que no te interrumpan durante esos plazos dedicados al estudio.

Recuerda: ¡No te olvides de tu cuerpo! Tu mente estará activada por el estudio, pero no dejes por eso de atender a tu cuerpo. Mantén siempre una botella de agua fresca en tu zona de estudio y si tiendes a estudiar por varias horas, ten alguna merienda saludable a mano, como frutas o galletas.

Crear buenos hábitos de estudio no es algo que se logra de un día para otro; requiere constancia y motivación. Pero una vez que hayas desarrollado el mejor ambiente para estudiar para ti, verás como el camino hacia la fluidez en inglés se hace aún más ameno y más corto.